Tengo una teoría económica distinta, o no tan distinta.
Esta teoría define al hombre como homocacus. A diferencia del homoeconomicus, que trata de establecer una planificación sobre como proporcionarse los fines para su subsistencia. En mi teoría entiendo al ser humano como al único animal que le afana a otro animal, para pagarle a un tercer animal.
Ok, entiendo, suena fuerte en principio. Pero si prendemos el radar y pensamos nos vamos a dar cuenta que es mas o menos así.
La división del trabajo vs. la división del botín
Los que trabajamos, nos podemos dividir en dos grandes grupos. Por un lado están los que cobran un sueldo inferior respecto de sus capacidades y potencialidades, estos serían en mi modelo de teoría económica los “afanandos”.
Del otro lado están los que su sueldo es infinitamente superior a sus méritos y capacidades laborales concretas. Claramente estos son los afanadores.
En otra esfera muy distinta del modelo, están los desocupados, los que tratan desesperadamente prenderse a la rueda del choreo para subsistir.
Algunos optan por el robo en el sentido más clásico, es decir arma en mano, pero por suerte la mayoría no abraza métodos tan ortodoxos para amigarse con lo ajeno.
Claro, usted entienda, que la ortodoxia nunca fue amiga de las masas, sólo por como suena… A nadie le interesa saber siquiera la naturaleza de los conceptos que vienen detrás de la palabra “ortodoxo”.
Por último, en una tercera esfera están los que en nuestra cabecita inundada de conocimientos de colegio primario, conocemos como capitalistas. Yo los denomino Cabecillas, Jefes de Banda o Corsarios.
Es decir para nuestra Doña Rosa interna: dueños de empresas, socios, accionistas, rentistas, cuentapropistas, médicos, mecánicos y kiosqueros que juran que no ven una moneda de curso legal desde el gobierno de Frondizi.
Estos pertenecen a un grupo de ladrones que se establecen en grandes bandas. Estas bandas pueden ser empresas, pequeñas y medianas empresas, grandes corporaciones, o por ahí puestitos que atrapan incautos, como las trampas del Vietcong agarraban soldaditos en los 70.
Este segmento opera bajo el modelo de negocio, o modus operandi, de la Compañía de Indias en el apogeo del imperio británico (ay… otra vez mi tema con los ingleses… lo empecé a trabajar en preescolar con la psicopedagoga… Ahora lo sigue mi psiquiatra. Sin resultados aun)
Como enormes galeones de madera mojada y podrida, navegan las aguas del mar de los bienes, un mar, aunque angosto y dinámico como un río, es de un agua que siendo potable, es incapaz de saciar sed alguna.
Así se hacen del oficio de atracar de la manera más gentil a cuanta necesidad flote en el.
Un arorró, se convierte en Carmina Burana.
Ahora observaremos en un ejemplo claro, de la vida de todos los días, cómo estas tres esferas de mi modelo económico choreístico, interactúan a escala global.
Llueve fuerte y el verdulero aumenta el zapallo, y cañonazo va, porque zapallo queremos comer y pagamos el kilo de anco lo que una onza de platino.
Más tarde, el jefe del tesoro del banco de Taiwán, se atraganta con un hueso de perrito pekinés que el descuidado chef dejo en su chow fan.
Hecho casi fatal, que llega a los oídos del que repone los bidones de Sparkling en la bolsa de comercio. Chusmeríos que van y vienen, bolas que se corren y se persiguen.
Se desploma el merval. Los bancos suben las tasas. Tu sueldo no puede pagar ni el alquiler de una bocina de bicicleta. Los kiosqueros juntan todas sus monedas y las entierran en una locación secreta en pleno desierto patagónico. No podes viajar, pero aun tenés tu bici, de la cual tenés que pagar todavía 57 cuotas. Pero como sos pobre, andás sin bocina y no llegás a avisarle a la pobre vieja que cruzaba Callao con el semáforo en rojo… Tan típico que nuestros mayores crucen en rojo, ¿No?
Un hecho cotidiano, que tiene su explicación. La vieja cruza en rojo porque se queda esperando a que el semáforo estuviera bien, pero bien en verde… y de tanto que esperó se le puso en rojo (uno de los síntomas de la senectud más graves, es el de creer que el cambio de un estado a otro es irreversible, si se deja pasar el tiempo adecuado. Cada tanto conviene poner a hervir algunos cubitos y presenciar esta experiencia tan impresionante que es el pasaje de sólido a líquido, de líquido a gaseoso. Es como una crema antiage para nuestra mente).
Cuestión que tenés que pagar a la vieja por buena. Y a tu bici por rota. Así que terminás consiguiendo otro laburo, y tu segundo laburo no suele ser mucho mejor que el primero, lo que significa que te van a meter la mano en tu otro bolsillo.
Así que de noche sos cocinero en el Noble Repulgue, y en tu primer día se te escapa una aceituna con carozo y todo en una de carne suave. Y mirá lo que son las vueltas de la vida que esa empanada termina en las fauces de Martín Redrado, quien se atraganta y casi muere. En la guardia del Fernández, corre el rumor de que el ataque se debío al pánico que le agarró a nuestro presidente del banco central, por una supuesta corrida bancaria que se viene. Ese mismo rumor recorre el mundo más rápido de lo que se pudre un yogur al sol (creánme es muy rápido y muy trágico si después se lo comen).
Llegando a los oídos del pibe que sirve té verde en una esquina del distrito financiero de Taipei. Se desploman todas las bolsas de Asia.TOMEN PUTOS TAIWANESES!!! ... Pero momento, luego caen las finanzas del mundo. Fracasa el salvataje, Obama se prende uno y renuncia. Cayendo de una vez por todas el capitalismo ladroneril.
Es así gente. Si dios bajara ahora mismo y nos sacara una foto, en ella veríamos a toda la humanidad unida, como en una enorme ronda. Pero no estaríamos tomados de la mano, estaríamos con nuestras manos en los bolsillos del prójimo.
Como si todos estuviéramos agarrados de las pelotas del otro, mientras el otro agarra las nuestras…
Lo bueno sería que nos dejemos de joder un poco con Adam Smith…
¿Porque perdieron los rojos? Eh? Porque????... (rompo en llanto)
38 politólogos que sólo trabajan de vez en cuando haciendo un programa en Magazine, me dirán un montón de pelotudeces avaladas por sus títulos y masters y la pindonga.
La posta es que los soviets fracasaron por falta de onda. Posta.
“Pero algo de onda tenían…” No faltara el pelotudo/a que me contradiga.
Aunque ojo, si… Es verdad, algo de onda había. Pero no la suficiente. Onda es onda, un poco de creatividad… Ahí tá… Una movida creativa necesitaban.
A Moscú le sobraba kremlin, pero le faltaba Palermo Soho… ¿Me explico?
Pero bueno, nunca es tarde. La tierra de los zares aprendió de sus errores. Y de a poco surgen chispazos, que el día de mañana quizás sean el fuego de octubre, que esta vez no se apagara jamás.
He aquí un Magiclic de ingenio cosaco: Miss Nuclear.
Resulta que en Rusia la industria de las centrales nucleares es importante. Es que hay muchas centrales nucleares, casi tantas como centros de pilates hay en capital. Y la revista especializada del sector llamada “Nuclear” (vieron como no boludean con los nombres como nosotros, que le hubiéramos puesto “Nuclear Week Argentina”, o “Radioactive Trends” o “ParaTi Nuke”…) organizó el concurso Miss Nuclear… En él participan todas las empleadas de las quichicientas plantas nucleares de Rusia. Algunas están comestibles, otras ni para relleno. Pero un “bien igual” por la actitud.
http://www.nuclear.ru/eng/about_us/
http://miss2009.nuclear.ru/
(estos links son de referencia para los incrédulos. Igual esta en ruso, pero hay fotelis, ojo)
Ahora pensaba, es notable como el alcohol hace mella en una sociedad. Si, quizás a los rusos les falte onda… Pero a nosotros nos falta vodka.
Argentinos… El cambio lo podemos empezar ahora mismo. ¡Salud!

(el titular reza: Ustedes Canadienses hacen un gran vodka, pero después hacen cosas raras con él... TREMENDO)
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